Uso excesivo de las redes sociales, ¿Cuándo es momento de pedir ayuda?
Hace unos 20 años las relaciones sociales iniciaban y se fortalecían mediante la comunicación directa, los intereses en común y las anécdotas se compartían en una salida al parque o tomando una taza de café. Los recuerdos se guardaban en fotos organizadas en álbumes y las noticias se leían en el periódico que se compraba cada mañana. Todas estas actividades nos permitían salir al mundo exterior, entablar conversaciones con nuestros vecinos, mantener contacto visual con las personas y compartir experiencias en diferentes ámbitos, situaciones que poco a poco han ido disminuyendo con el inicio de las redes sociales.
Pero no todo es negativo, las redes sociales acortan distancias y nos mantienen en contacto con el mundo que nos rodea en tiempo real, solo que desde la virtualidad. Las redes sociales permiten reunir a las personas con gustos similares, crear comunidades de apoyo, concretar negocios, mantenerte informado. Todo esto suena maravilloso, y en mi opinión personal lo es.
El problema radica cuando las personas exceden el uso de las redes sociales, hasta el punto de desconectarse por completo del mundo exterior, los familiares y los amigos más cercanos quedan en un segundo plano, mientras que se reduce la productividad en el estudio y el trabajo. No podemos dejar de mencionar los efectos psicológicos que esto conlleva, pues las habilidades sociales como la comunicación, la escucha activa, la asertividad y la capacidad para modular expresiones, se ven deterioradas.
De acuerdo al informe global digital 2022 publicado por Hootsite y We Are Social, revelan que los usuarios de redes sociales han aumentado 227 millones, alcanzando un total de 4.700 millones a inicios de julio de 2022. En cuanto al uso diario, los resultados arrojan que un usuario promedio pasa 2 horas y 29 minutos, lo que representa más de 3 días completos al mes usando redes sociales. Sin embargo, este dato puede variar de acuerdo al país y grupos de edad, llegando a permanecer frente a una pantalla, específicamente en las redes sociales, entre 4 hasta 5 horas al día, lo que puede generar un impacto significativo en la salud física y psicológica.

PRINCIPALES RIESGOS DEL USO EXCESIVA DE LAS REDES SOCIALES
Adicción o dependencia
La cantidad de información que encontramos puede llegar a ser abrumadora y las noticias viajan rápido en el mundo virtual, por ello la comprobación constante y compulsiva en las redes sociales surge del “miedo a perderse algo”. Los problemas en los hábitos de sueño, conductas ansiosas, así como la baja productividad en el ámbito escolar y laboral, son señales de riesgo.
Comparaciones y distorsión de la imagen
La autoestima se puede ver especialmente afectada y los síntomas depresivos aumentan, debido a que la idealización de la imagen, la inconformidad y el deseo de cambiar aspectos del cuerpo incrementa con el uso constante de las redes sociales y las comparaciones entre los usuarios.
Sustitución de la interacción social
Las personas que muestran rasgos de ansiedad social, timidez, introversión, llegan a usar las redes sociales para cubrir necesidades insatisfechas que muchas veces se agravan debido al aislamiento, la soledad y la poca o nula interacción social.
Aislamiento social
Si bien las redes sociales nos conectan, también nos alejan de nuestros familiares y amigos más cercanos al hacer un mal uso de ellas. Las relaciones interpersonales se van deteriorando al darle mayor importancia al mundo virtual y perdemos contacto con nuestro entorno más cercano.
Perder el control del uso de las redes sociales, puede traer consecuencias negativas para la salud física y mental. Si experimentas deterioro en los hábitos de sueño, afecciones musculares, pérdida de las habilidades sociales, síntomas de ansiedad y rasgos depresivos, no dudes en hablar y consultar con un profesional de la salud.