Depresión Reactiva
La depresión es una enfermedad mental que ha cobrado gran relevancia en los últimos años, convirtiéndose en la quinta patología que causa discapacidad a nivel mundial.
La depresión trae como consecuencia: decaimiento, dificultad para planificar, irritabilidad, incapacidad para experimentar placer (anhedonia), pesimismo, cefaleas, sentimiento de culpa, lentitud al pensar, vacío existencial, etc. Lo más grave de esta enfermedad es que puede conducir al suicidio.
En este artículo se hará una explicación detallada acerca de la depresión reactiva, sus causas y tratamiento.
Definición de depresión reactiva
La depresión es un término empleado para referirse al sentimiento psicopatológico de tristeza, que conlleva a varios trastornos, causando una serie de síntomas y que para ser diagnosticada, estos deben persistir 2 semanas de manera consecutiva. En forma general se caracteriza por falta de energía, pérdida de interés y pesimismo.
La depresión reactiva es aquella cuyas causas provienen del exterior al sujeto que la sufre, es decir, situaciones de la vida que influyen en el mismo.
La depresión se puede considerar como un trastorno o un síntoma. Al ser el primero es una patología con una serie de características. Por otra parte, al ser un síntoma forma parte de otro tipo de enfermedad.

Causas de la depresión reactiva
La depresión reactiva también llamada exógena se origina por causas externas al individuo, como pueden ser: la muerte de un familiar cercano, dificultades económicas, pérdida de la posición social, problemas laborales, enfermedades que producen invalidez o algún tipo de discapacidad y el estrés crónico.
Las investigaciones señalan que entre 15 a 25% de los pacientes con cáncer, cuya enfermedad se torna grave, desarrollan depresión reactiva. También se puede observar en otras patologías, como: cardiovasculares, neurológicas, hipo o hipertiroidismo y la diabetes.
Otros sujetos vulnerables a esta enfermedad son las personas en la etapa de vejez, es frecuente que en este periodo de la vida se presenten enfermedades crónicas graves, déficit del funcionamiento de algunos órganos, cambios en los proyectos de vida, menor ingreso monetario, transformaciones en el estatus familiar (pasar de proveedor a ser una carga familiar) o la muerte de la pareja.
A nivel del sistema nervioso central, al tener depresión se produce una descompensación de algunos neurotransmisores. Sin embargo, las investigaciones demuestran que debido a un alelo de un gen, ante factores similares ciertos individuos pueden desarrollar depresión, mientras que otros no lo hacen, por ejemplo personas que se encuentran en situaciones laborales con altos grados de estrés.
Un aspecto resaltante a tomar en cuenta es que la nicotina es un inhibidor del desequilibrio de los neurotransmisores, pero este causa efectos bastantes adversos, como es el desarrollo de enfermedades cancerígenas, cardiovasculares, Parkinson y Alzheimer.
Consejos ante la depresión
Tratamiento
Se considera que la psicoterapia ha dado buenos resultados en la modificación de conductas y pensamientos depresivos. Con esta, el paciente podrá evaluar su comportamiento frente a distintos eventos que le causan estrés y conflictos. También se le ofrecerá terapias que propicien las capacidades para solucionar problemas, controlar pensamientos negativos y manejar sus problemas habituales.
Es fundamental la ayuda de un psicoterapeuta o un psicólogo, que pueda diagnosticar y dar el tratamiento adecuado ante este tipo de depresión. Sobre todo con pacientes que tienen enfermedades graves, donde esta patología puede causar un mayor deterioro e incapacidad para seguir la curación adecuada. Además, se debe reconocer el peligro que constituye la depresión frente al suicidio, por esto la ateción psicológica es necesaria.
En los pacientes que se encuentran en la etapa de vejez sigue siendo importante la atención psicológica, aunque se tiene que reconocer las dificultades que se presentan en la misma, motivado por el déficit cognitivo que pueden tener, Alzheimer o cualquier otro problema neurológico que limita la comprensión de la depresión.