¿Qué es el Síndrome de Burnout y cómo afecta en nuestras vidas?
El síndrome de burnout también es conocido como el síndrome del agotamiento laboral y es definido por la OMS como “una afección resultante del estrés crónico que no ha sido gestionado con éxito”. Fue declarada en el año 2000 como un factor de riesgo laboral, debido a su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida del trabajador que lo padece. Es importante resaltar que este agotamiento que perciben las personas, se refiere únicamente al ámbito laboral y no debe relacionarse con acontecimientos en otras áreas de su vida.
A pesar de que el síndrome de burnout o agotamiento laboral no está incluido en la lista de los trastornos psicológicos o enfermedades mentales del DSM-V, si fue añadido recientemente en la 11ª Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CEI-11) como un fenómeno ocupacional, sin estar clasificado como una condición médica. No obstante, esto no le resta importancia al síndrome de burnout, al contrario, le aporta visibilidad, empuja a las organizaciones a considerarla como un riesgo laboral, donde necesariamente deberán realizar evaluaciones, intervenciones de prevención y de promoción de la salud con sus empleados, así como también, se abre un camino para la investigación que permita un mejor diagnóstico temprano y correcto tratamiento.
Factores de riesgo
Componentes personales: La edad relacionada con la experiencia que tiene la persona en el área laboral, las situaciones familiares como conflictos, falta de apoyo, vivir en un ambiente de maltrato o convivir en armonía y estabilidad en las relaciones familiares. Las características que definen la personalidad como, por ejemplo: extremadamente competitivo, impaciente, perfeccionista, exigente.
Inadecuada formación profesional: Poca experticia, falta de práctica para resolver los conflictos laborales o enfrentar proyectos a pesar de tener los conocimientos teóricos, escasas técnicas de autocontrol profesional.
Factores laborales: Pésimas o deficientes condiciones en el espacio de trabajo, extensas jornadas y sobrecarga laboral, bajos salarios, escaso trabajo de equipo, poca organización, ambiente negativo y conflictivo.
Factores sociales: Presión por parte de la familia o los amigos por ser un profesional exitoso, subir o mantener un estatus social y económico alto, así como exigencia de la misma persona por ser un profesional reconocido ante la sociedad.
Factores ambientales: Se refiere a los cambios significativos en nuestras vidas, muerte o enfermedad terminal de una persona muy cercana, divorcios, matrimonios, nacimiento de un hijo, entre otras.

¿Cómo afecta el síndrome de burnout en nuestras vidas?
La aparición de un estrés crónico es señal determinante de este síndrome y, existen 3 dimensiones que lo caracterizan:
Los profesionales de la salud señalan que los síntomas van apareciendo de manera paulatina, pueden repetirse a lo largo del tiempo, es decir, la persona puede experimentarlo en diferentes momentos de su vida, en el mismo u otro trabajo.
Debido al cansancio y agotamiento mental, las personas dejan de disfrutar y compartir momentos en familia o con su círculo social y disminuyen las actividades que solían hacer, pues van sintiendo una pérdida progresiva de energía y aumenta la fatiga. El trabajo va perdiendo el valor que tenía anteriormente para la persona, abandona los proyectos, las metas laborales y hasta personales. Manifiesta ataques de pánico, crisis de ansiedad y depresión, siendo uno de los más frecuentes en este síndrome y el más peligroso, ya que le da poca importancia a su higiene, apariencia personal, se aísla, descuida las relaciones familiares y de amigos, padece trastornos del sueño y en el peor de los casos, lleva al suicidio.
Prevención y tratamiento