El dinero no es todo, pero…
Como personas que vivimos en sociedad, estamos acostumbrados a realizar casi las mismas actividades para alcanzar nuestros objetivos. En términos globales estudiamos para alcanzar un título, tener una profesión y poder sustentarnos con ella. O si no hemos encontrado nuestra vocación, decidimos buscar un empleo para poder obtener los medios necesarios para comprar lo que necesitamos y tener una vida fructífera.
Pareciera con lo dicho que, el bien material, el dinero, cumple aquella función esencial de brindarnos los medios para obtener techo, alimento, cubrir nuestras necesidades, pagar impuestos, etc. Una utilización del dinero bastante acotada para la significación que éste al fin y al cabo tiene.
Reflexionamos sobre esto porque, fuera de cual estrato social ocupemos, el dinero es requerido por los más ricos y los más pobres. Con diferentes motivos, ocupa necesidades en cada uno de modo diferente.
¿Qué significado tiene para las personas el dinero?
El dinero nos significa tranquilidad, no solo nos da la posibilidad de elegir qué es lo que queremos comprar, el estilo de vida que queremos llevar, la protección que necesitamos tener, sino que también nos abre puertas inimaginables en algunos ámbitos especiales que nos brindan una calidad de vida especial. El significado del dinero en las sociedades, como moneda de cambio, como medio para conseguir bienes es ya antiguo.
Desde niños nos enseñan a ahorrar, a mantener nuestros medios para comprarnos algo que queramos, con eso nos enseñan a ser responsables y asumir que la vida está alrededor de aquello tan preciado que nos acerca a lo que queremos, la vida alrededor del dinero.
Cuando el dinero tiene más valor que cualquier otra cosa
La obsesión puede enfocarse en el dinero convirtiéndose así en un material primordial para la subsistencia de una persona. Más allá de los límites en lo normal con el vínculo con el dinero, nos encontramos con personas que lo colocan en el primer lugar de todo lo importante en la vida. Si reflexionamos, y hablamos sobre porque una persona puede obsesionarse con el trabajo, podemos encontrar la obsesión por el dinero de fondo del problema. Si preguntamos a aquellas personas sobre qué es el dinero para ellos, la significación puede ser variada.
El dinero se encuentra entrelazado con el significado del poder y lo que éste último implica. Para una persona con baja autoestima, por ejemplo, el dinero brinda una seguridad especial que motiva a posicionarse ante el mundo de otro modo. Más seguro y firme se muestra, aquella persona con la seguridad que el dinero le brinda.

En otros planos, pensamos en personas muy ricas, obsesionadas por el dinero. La pregunta obligada para éstos es: ¿Por qué se obsesionan tanto si ya tienen dinero de por demás? La realidad es que la conceptualización de tenerlo o no es diferente en cada cual, y ante la posibilidad de que falte el dinero, todas las alarmas de la obsesión, los pensamientos, se pondrán a jugar para no permitir quedarse sin él.
Un hecho es querer mejorar la calidad de vida y otra cosa es desarrollar una obsesión de acumular más y más dinero sin motivo, por lo menos aparente, una acumulación que oscurece el disfrute.
Entendamos que aquellos que hacen esto no disfrutan del dinero, lo guardan y se privan de todos los beneficios que invertir o comprar algo deseado, les daría. Cuando esta obsesión rebasa los límites y la persona no puede disfrutar de otros aspectos de la vida, la obsesión por el dinero se convierte en un trastorno psicológico llamado “Tramitomanía”. Estas personas presentan una necesidad desmedida de reconocimiento social y una avaricia sin límites. Asimismo, se encuentran insatisfechos todo el tiempo, y presentan cuadros de ansiedad e insomnio.
Obsesiones existen millones, tengamos en cuenta de lo difícil que es para el sujeto lidiar con ellas, y de lo incontrolable que se vuelven los pensamientos e ideas fijas que los acompañan.
Debemos estar atentos a las diferentes alertas que se puedan presentar, manifestándose en primera instancia en nuestras relaciones interpersonales. Si esto te está aislando no dudes en consultar a un profesional de la salud mental, quien te guiará en tu camino singular a seguir.
Es a veces muy difícil ver por nosotros mismos los límites de nuestras obsesiones que a veces pueden volverse hiperintensas. Por ello debemos apoyarnos en los medios que nos ayudarán a encontrar una solución saludable a nuestro problema.
El dinero es una necesidad, ello es bien claro, pero disfrutar de él también, por ello el fino límite del placer y el sufrimiento se presenta en esta obsesión, ya que nos alejamos de lo bello de la vida y nos atamos a un bien material, que sólo es eso.