¿Cómo afrontar el duelo en la familia mediante la psicoterapia?
El duelo en la familia por la muerte de uno de los miembros, suele ser un proceso que lleva a la depresión, a la adaptación y la aceptación.
Cada duelo tiene sus características individuales. La pérdida de un hijo suele ser difícil de superar, motivado a que los padres han pensado en su futuro y lo que esperan de este familiar. Mientras que el fallecimiento de una abuela o madre que haya vivido por un largo tiempo, tiende a ser más llevadera, debido a que se considera que la persona ya ha cumplido con sus objetivos en la vida.
Reconocer que la persona murió y que no volverá es parte de la psicoterapia. En oportunidades se comete el error, sobre todo con los niños de no dejarlos hacer el cierre con el fallecido, no se les permite despedirse o no se les lleva a los rituales funerarios. Esto hace que el proceso del duelo no se cumpla y se quede incompleto.
En este artículo se pretende hacer un análisis de la elaboración del duelo en la familia y su abordaje mediante la psicoterapia.

¿Cuándo es necesario abordar el duelo con psicoterapia?
Asistir con un psicoterapeuta es una manera de mantener una salud mental, sin embargo, no es lo más recurrente en la mayor parte de la población.
El duelo es un proceso por el que pasan muchas familias y la mayoría de las ocasiones no será necesario la ayuda de un especialista. Según los estudios es requerido la intervención de terapeutas cuando se presentan una de las siguientes condiciones:
¿Qué evaluará el psicoterapeuta para hacer el abordaje?
Posibles abordajes durante la psicoterapia
Cada psicoterapeuta tiene su enfoque individual, por lo cual sería desacertado indicar los pasos que se seguirán. Sin embargo, en el siguiente texto se señalan algunas pautas que posiblemente utilice el psicoterapeuta.
Una de las actividades importantes que puede estimular el terapeuta es la supervivencia física de la familia que se está atendiendo. Cada individuo debe continuar desarrollando su vida: estudiar, trabajar, hacer las tareas del hogar, ir al gimnasio, entre otras. Lo que quiere decir, que debe haber una continuidad de la vida, a pesar de que falta un miembro.
Otra parte del abordaje se encuentra referida a comunicar lo que siente la familia y cada miembro por la pérdida que tuvieron. En esta parte se pretende que se enfrenten con lo sucedido, los hechos que pasaron, evitando las culpas.
Es importante indicar que algo relevante en el proceso del duelo, son los rituales que cada cultura emplea para despedirse de la persona fallecida, por lo que la familia debe señalar cómo fue su participación en los mismos, tanto en conjunto, como de manera individual.
También el terapeuta puede apoyar para que la familia reconozca de forma cognoscitiva lo que están viviendo. Recordar a la persona fallecida hace que se pueda enfrentar las etapas del duelo. El terapeuta promoverá el conocimiento acerca del dolor y cómo debe afrontarse para conseguir llegar a la resolución.
Por último se encuentran las técnicas de adaptación para el futuro. Las formas como la familia llevará a cabo las actividades en el hogar que tenía designada la persona que ha muerto. Cómo se equilibrarán para continuar con la vida, qué harán para tener presente cuando sea necesario al individuo que no se encuentra.
Ante el duelo crónico o incompleto, el psicoterapeuta evaluará a los pacientes para considerar en qué etapa del duelo se encuentra, las disfunciones que presenta la familia. Además, estimulará la expresión de las emociones, propiciará la comunicación de los recuerdos de la persona que ya no se encuentra y promocionará la realización de tareas para la futura adaptación.